"Los oligarcas y sus empleados bien pagados se han vestido de humanistas que celebran la salvación de 33 vidas de trabajadores que de lo contrario nunca les hubieran interesado. Son los que no entrevistan a ninguno de los más de mil millones de hambrientos crónicos. El capitalismo estructuralmente es cruel, censor de la información y propagandista sistemático. Adapta cada hecho a sus intereses y lo hizo con el accidente. En el Wall Street Journal, el diario más representativo de la bolsa neoyorquina, al día siguiente del rescate se pudo leer: “El capitalismo salvó a los mineros”, fue una “victoria fenomenal del capitalismo de libre mercado”. Desde palacios, mansiones, bolsas y empresas todavía se escuchan aplausos, brindis con champaña, elogios entre iguales, invocaciones religiosas. Los barones declaran que la vida de todos es lo más importante. Pura hipocresía y cinismo."

Rebelion. El accidente minero utilizado por los poderosos